"Como toda duda, ésta también nació siendo certeza. Y como toda certeza, llegó con varios kilos de ignorancia bajo el brazo. Había que vestir tanta desfachatez ante la intemperie de las posturas, así que, para empezar, se hizo algunos estereotipos. Ya sabes, atajillos populares, baratos, prêt-a-porter y muy trillados que hacen el camino a la respuesta tan sencillo como falaz.
La certeza no viaja bien. Le tiene pánico a la gente nueva y a los espacios abiertos. No es para menos. Cada vez que sale de casa, corre el altísimo riesgo de tropezar con algún espejo en forma de contradicción, evidencia que, de pronto y sin avisarlo, podría convertirla en mentira. Y éstas si que, con el tiempo, se vuelven frágiles como el cristal.
Por eso, las certezas siempre se blindan de miedo. Dado un número suficiente de fantasmas, rumores y peligros externos, una certeza puede sobrevivir años e incluso siglos en el invernadero de nuestra conciencia. De ahí que lo primero que buscara la certeza fuese ponerse a salvo de toda experiencia, oportunidad y contaminación.
En este caso, su primer gran aliado fue una mente que encontró cerrada a cal y canto. Un cerebro un tanto desocupado, sí, pero sobre todo una masa donde no entraba aire fresco que arrojase ninguna luz. Y ya se sabe que, sin luz, no hay manera de que existan las gamas.
En ese lugar, la certeza, todo hay que decirlo, fué feliz. Por fin campaba a sus anchas por un universo monocromático, alimentado por una sola fuente de información, donde poder pudrirse de purismo y tradición, tomadas como piedras fundacionales que validaron todas y cada una de sus extradiciones mentales.
Pero un día, sucedió lo inevitable. A la certeza le nació una inquietud. Le salió justo en medio de la cara, así que no hubo manera física de disimularla. Con toda la contundencia, seguridad y aplomo que siempre había demostrado, ahora tenía que enfrentarse al mundo de las ideas con esa pústula en medio del jeto, que le restaba integridad y coherencia por todas partes.
A esas alturas, todo el mundo ya sabía que la inquietud es una de las patologias menos deseables, más propias de burdas y vulgares preguntas que de respuestas con pedigrí.
Por eso, no es de extrañar que, ante tanta inseguridad mal llevada, de pronto, empezase a cambiarle la voz, volvíendose menos sugerente y susurrada, con mucho más volumen y exclamación.
La inquietud, indiferente e ingenua como sólo la verdadera inquietud sabe ser, fue creciendo en tamaño e intensidad, llegando a inocular litros y litros de curiosidad en esa certeza, que cada día se sentía más débil.
Un día, una preciosa mañana de agosto, a la certeza se le cayó el miedo. Y descubrió, bajo la costra pútrida de cobardía, una preciosa, tierna y decidida duda. Descubrió también que no valía la pena resistirse, ni seguir fingiendo. Que, como todas las dudas, pronto tendría la manía de reproducirse.
Y no me preguntes por qué, pero desde ese momento tuvo valor para reconocer lo que sabía, humildad para reconocer lo que no sabía, intuición para descubrir lo que no sabía que sabía y paciencia para seguir desconociendo todo lo que aún no sabía, y seguramente no sabría jamás.
Se hizo duda y, con ello, se hizo eterna.
Se hizo humana y, con ello, se hizo bien."
"Historia de una duda", Risto Mejide
sábado, 24 de abril de 2010
domingo, 29 de marzo de 2009
jueves, 19 de febrero de 2009
Algunas frases...
Saber y saberlo demostrar, es valer dos veces.
Cada solución generará nuevos problemas.
Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos.
Uno se busca en la felicidad y se encuentra en el sufrimiento.
Cualquier cosa que empieza mal, acaba peor.
Cada solución generará nuevos problemas.
Los buenos ratos hay que fabricarlos, porque los malos, llegan solos.
Uno se busca en la felicidad y se encuentra en el sufrimiento.
Cualquier cosa que empieza mal, acaba peor.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Eres uno más?
Te pasas la vida siguiendo a alguien. Dejándote llevar por otros. Te pones en fila, sigues un líder, un sueño y una manera de vivir. Sigues lo que te dicen que debes seguir, una moda, una ideología, un equipo, un amor. Una dirección hacia algo que no tienes. Hasta que un día, sin saber porque, te das cuenta de que has dejado de ser uno más.
lunes, 9 de febrero de 2009
Pasar página
A medida que avanza el tiempo, te das cuenta de que el libro no tiene fin. Y pasas página, una y otra vez; y cada nuevo capítulo está lleno de ilusiones. Cada uno cuenta una historia, distintas en su raíz, pero todas con un mismo fin. Y cuando éste se ha alcanzado, se ha acabado la historia... Tienes que volver a pasar página, para retomar las ilusiones del pasado. Con una nueva historia, y un mismo final.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Reflexiones
Eran tiempos... Tiempos de felicidad. La felicidad vive hoy en día, pero no de la misma manera.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)